El “Himno de Jerez”, que compuso musicalmente Germán Álvarez Beigbeder en 1937, inicialmente titulado "Canto a Jerez en Vendimia", a la que incorporó la letra su hijo Manuel Álvarez-Beigbeder Pérez en el año 2021, conocido internacionalmente en el mundo de la música melódica con el nombre de Manuel Alejandro, será el tema oficial del XVI Encuentro Nacional de Corales 'Ciudad de Jerez'. De hecho, está previsto que el encuentro de este año finalice con la interpretación polifónica del mismo por parte de las cuatro formaciones participantes; en concreto las de Marbella, Madrid y Tarragona y la anfitriona, la Coral Polifónica Capuchinos.
El acto se celebrará en lugar tan emblemático en Jerez como los Claustros de Santo Domingo, el próximo 07/11/2026 a las 20:00 horas, y la recaudación de las entradas irá destinada a financiar los programas asistenciales de empleo que la entidad Cedown desarrolla para favorecer la plena inclusión social.
En este contexto es importante destacar, la faceta de Germán Álvarez Beigbeder como divulgador, gestor cultural y promotor del canto coral a través de masas orfeónicas, que es uno de los pilares fundamentales de su legado en Jerez de la Frontera. Su objetivo en la música no fue solo componer o dirigir, sino democratizar el acceso a la música y convertir la práctica musical en un elemento de cohesión social y cultural para la ciudadanía.
Esta actividad comenzó a desarrollarla tras su regreso a Jerez a finales de la década de 1920 (después de dejar el ejército y haber dirigido el Conservatorio de Cádiz), Beigbeder se propuso estructurar la vida musical de su ciudad natal.
Para ello, se dedicó a la promoción de la música vocal popular y culta, impulsando y dirigiendo el mismo el Orfeón Jerezano, agrupando a voces locales —muchas de ellas sin formación musical previa— con el fin de interpretar tanto polifonía tradicional como obras religiosas y sinfónico-corales de gran formato. Con ello, el músico jerezano conseguía realizar un proceso de integración social, aglutinando en los orfeones de la época a trabajadores, estudiantes y aficionados a la música, a quienes Beigbeder preparaba paciente y rigurosamente.
Esta labor pedagógica y orfeónica estuvo estrechamente ligada a su labor al frente de la Academia Municipal de Música, institución creada por el propio maestro a partir de 1930 (en paralelo a la fundación de la Banda Municipal de Música de Jerez).
Los objetivos que Beigbeder se propuso alcanzar, y que superó con creces, fueron los siguientes:
- Acceder a una enseñanza gratuita y accesible: La Academia funcionaba como la cantera natural donde se instruía en solfeo, lenguaje musical y técnica vocal e instrumental a los jóvenes jerezanos, alimentando de vocalistas al Orfeón y de instrumentistas a la Banda Municipal.
- Capacitación técnica: A través de los ensayos orfeónicos, Beigbeder formaba a los cantores en lectura de partituras, afinación e interpretación vocal coral, elevando sensiblemente el nivel cultural medio de la población.
Gracias al empeño del Maestro Beigbeder por organizar y dirigir estas agrupaciones, Jerez pasó de contar con iniciativas musicales dispersas a poseer una infraestructura musical estable. Su modelo asociativo y pedagógico sentó las bases de la tradición coral e instrumental que pervivió en la ciudad a lo largo del siglo XX.
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